Es muy interesante lo que nos pasa cada día de nuestra vida.
Tenemos realidades cotidianas de las que no pensamos pero realizamos algunas sin darnos cuenta, y otras a sabiendas que no te queda otra que realizarlas, a saber…
La realidad de nuestra vida, obligación primordial de un trabajo con su cheque de fin de mes, para renglón seguido hacer la consabida rutina de la vida doméstica: desde el mantenimiento de la casa, la compra, limpieza y orden, hijos,etc
Vale, todo esto es tangible y obligado si lo deseas así, pero no es todo lo que conforma nuestra vida diaria.
Existe todo un mundo irreal o subjetivo o paralelo , que nos acompaña también a lo largo del día a día, a lo que no le damos importancia, porque se introduce como una corriente de aire que penetra por el balcón agita las cortinas obligando a que pares y ver que pasa.
Te asomas por ese balcón y miras la calle y levantas la cabeza y miras al cielo, lleno de nubes inquietas tirando a grises cuando hacía solo un momento había sol y el cielo estaba de un azul claro y despejado, como casi todos los días,¡ sorpresa, algo cambia.!
Bueno, pues pienso:
De lo cotidiano a lo irreal, u otra realidad, no se como llamarlo, te das cuenta, que lo que te rodea tanto organico como inorganico no se esta quieto, todo está en movimiento permanente y además tiene sus reglas propias de otra dimensión o lo que sea.
Si no muevo ni un dedo durante un tiempo X … en ese periodo de tiempo todo a cambiado, desde la basura, el polvo, los alimentos de la nevera, el olor de la casa, los grifos del agua, las plantas
incluso mi cuerpo.
Y lo mejor es que se va produciendo un deterioro por sí solo. Incluso aunque me mueva, sabemos por experiencia propia, que todo cambia.
Yo también cambio:
No soy ninguna de las mujeres que fui,y no estoy hablando de lo físico. Soy todo el conocimiento adquirido a lo largo de mi vida.
Espero no estar diciendo tonterías, me daría mucha vergüenza.
ME explico: son muchas cosas, voy a empezar por las plantas que tenemos en casa:
Casi sin ser conscientes de ello, ejercen una especie de tiranía en su contra, pero que te perturba y te obliga, si decides cambiar de lugar la planta que tanto te gusta y la colocas en otro sitio, con luz aire y sin abandonarla, pero resulta que a ella no le gusta, o la cambias donde estaba o se dejar marchitar, o sea morir.
En este caso se sabe que son seres vivos, pero con necesidades que nos obliga a entenderla y preocuparnos de ella, pues ni habla ni se mueve.
De otra índole tipo normal, como de hilo conductor:
Tienes en mente algún libro último que habla de un tema nuevo que no conocías y es muy interesante, a raíz de ese gozo de conocimiento, surge como algo milagroso e increible, pues van apareciendo multitud de ramas sobre el tema, por distintos sitios desde personas a medios de comunicación a tu alcance del mismo tema pero ampliándolo como un gran árbol.
Me sorprendo siempre y me digo que es normal, pues sabes una cosa nueva y hay muchísimas cosas relacionadas con ella.
Y aun así, se que tiene algo de otra dimensión, por la forma en que se manifiesta ese conocimiento.
Ahora viene lo más divertido, de tipo despiste:
Cuando pasa da mucha alegría, con el peligro que sea cosa de la edad.
Si se pierde, por ejemplo: un pendiente pequeño dentro de mi dormitorio, porque lo he visto caer, y decido buscarlo, muevo todo lo movible, retiro, y sacudo todo, pero no aparece.
-Ya aparecerá , - me digo- del dormitoria no va a salir.-
Y además pasando los días procuras mirar con cautela por si acaso lo ves, te olvidas, pero siempre con él por si acaso.
Un día sin fecha, pones la lavadora, y cuando abres la tapa de la puerta para sacar la ropa, en la goma tienes el pendiente reluciente.! Gran alegría del encuentro.!
Se que algo a pasado, miles de explicaciones lógicas, hasta llegar mi pendiente de hace tiempo perdido en mi habitación a la cocina dentro de la lavadora, sin yo darme cuenta. Lo difícil de explicar es lo ilógico, toda la energía mental, que he desarrollado durante la ausencia o pérdida de ese pendiente u otra pérdida.
La memoria en el recuerdo se activa trás esa pérdida, pensando ¿cuando, donde, con quien? en qué sitio y momento?
Algo que te acompaña durante tanto tiempo se puede perder así en un instante y además tan tontamente? si amplío un poco, no solo hablo del pendiente.
Digo que se emplea mucha energía de todo tipo, en el recuerdo de una pérdida.
Y también sé, que tanto si aparece, como todo lo contrario, tiene su razón de ser y es muy posible que con suerte lo sepas al final de lo mucho andado en esta vida, si se tiene suerte de entender este lío.
Volviendo al tema casero, así podría contar infinidad de ocasiones dentro de mi casa, de pérdida y encuentro.
Eso le pasa a todo el mundo, ya lo sé.
Pero,( siempre hay un pero) difícil de explicar porque no eres capaz de entender, que realidad conforma tu vida y si es real o qué es, dura segundos esa visión tan desconcertante, e inmediatamente te invade lo tangible.
Y, somos conscientes que existe otra realidad desconocida, aunque no lo podamos explicar.
Dejamos en el limbo una nebulosa que sabes que está ahí para esos momentos fugaces y maravillosamente distintos.